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Religión y Espiritualidad

 


Religión en Roma

La religión de Roma era politeísta, es decir, que tenía varios dioses y diosas a los que adoraban y rendían culto.

Características de la religión en Roma

La mayoría de los dioses de Roma estaban relacionados con un elemento de la naturaleza, un atributo o una cualidad distinta, por ejemplo: el sol, el mar, la sabiduría, la medicina, etc. Muchos de ellos fueron asimilados o adaptados de otras culturas como la griega, la etrusca o incluso la egipcia.

Religión politeísta

Los romanos tenían sus propios sacerdotes y sacerdotisas. Según los rangos de la religión romana, los cargos y responsabilidades religiosas se organizaban de la siguiente forma:

  • Pontifex maximus. Era el cargo más importante de la religión romana y representaba la conexión más directa entre los dioses y diosas y los humanos. Solo podía ostentarlo un hombre. Emperadores como Julio César o Augusto también fueron proclamados máximos pontífices durante sus mandatos.
  • Vestalis maxima. Era la máxima dirigente del colegio de vestales o sacerdotisas romanas. Era el máximo cargo al que podían aspirar las mujeres de la Antigua Roma. Occia fue la vestalis máxima más longeva, ejerciendo el puesto durante más de 57 años.
  • Flamen dialis. Era un punto de conexión entre el dios Júpiter y los humanos. Era uno de los cargos más importantes, ya que Júpiter era el dios de dioses en la mitología romana. El primer cargo público de Julio César fue el de flamen dialis.
  • Flaminica dialis. Este estatus le correspondía a las esposas de los flamines. Su vestimenta se relacionaba con el fuego, puesto que Júpiter era el dios de los cielos y de los fenómenos naturales como las tormentas y los rayos.
  • Flamen. Al igual que el flamen dialis, representa una conexión entre dioses y humanos, aunque el resto de flamines estaban dedicados a dioses de menor relevancia para la cultura romana, como Vulcano, Marte, Ceres, etc. A cada flamen le correspondía un dios.
  • Vírgenes vestales. Las vestales eran mujeres encargadas del correcto funcionamiento y mantenimiento del templo dedicado a Vesta, diosa del fuego y del hogar. Una de sus funciones más destacadas era mantener la llama eterna del fuego sagrado de Vesta. Las vestales pasaban 10 años estudiando, otros 10 años de servicio y los últimos 10 años instruían a otras vestales. Después de este período de 30 años en total, se les permitía casarse.


Religión cristiana

La religión de Roma experimentó un cambio gradual con la llegada del cristianismo.

Persecución a los cristianos en Roma

La religión cristiana fue perseguida por algunos de los emperadores y gobernantes romanos desde su origen, aunque sin ningún foco en específico. De hecho, el mayor exponente de la religión cristiana, Jesús, fue condenado a la crucifixión en el Imperio Romano, en la provincia de Judea.

Los cristianos a veces eran martirizados y castigados fuertemente, aunque en la mayoría de casos se les proponía ofrecer sacrificios a los dioses romanos para no sufrir consecuencias mayores. A veces también eran culpados de desgracias generales para limpiar la imagen de políticos del momento. A los cristianos que renunciaban a su religión por obligación se les llama apóstatas.

Oposición clara al cristianismo

Decio, Valeriano, Diocleciano o Galerio fueron algunos de los emperadores que finalmente se opusieron de forma explícita al cristianismo a partir del año 250, con documentos y órdenes oficiales que obligaban a los cristianos a abandonar su fe.

Conversión de Constantino I

Años después, en el 324, el emperador Constantino I eligió el cristianismo como religión y restableció la igualdad legal entre cristianos y el resto de romanos. Esto inició un proceso de asimilación en la sociedad con respecto a los cristianos y a sus rituales, que por primera vez convivirían en paz con los de los romanos.

Cristianización de la Antigua Roma

Finalmente, fue el emperador Teodosio I quién estableció el cristianismo como única religión del Imperio Romano en el año 392.

Después de este mandato, los romanos empezaron a asimilar la religión cristiana de forma paulatina. La figura de los apóstoles, para ellos, se asemejaba a la de los múltiples dioses, ya que creer en un solo dios omnipotente les resultaba extraño.

Progresivamente, la religión de Roma se convirtió en una mezcla entre el cristianismo y las religiones paganas existentes. Esto sucedió hasta que, con el paso del tiempo, se instauró la religión cristiana definitivamente entre las masas como única creencia espiritual que persistió hasta el final del Imperio.